
Esta casa se inauguró cuando era un cortijo por un gran luchador que fue mi
padre Antonio Rubio González, empezó siendo un merendero donde los clientes
venían andando (y los días de fiesta) a tomarse un café, refresco o la
copita de vino mientras se cerraba el trato de la compra de su parcela.
Con el tiempo me quedé con el negocio, creí que era
demasiado proyecto para la familia y para mi, pero con la comprensión y
ayuda de todos hemos llegado a todo lo que ustedes ven, todavía queda
mucho por hacer y que luchar, creo que lo llevaremos a buen puerto.
Si tengo que agradecerle y decirles a todos los
clientes, que sin
ellos nunca lo hubiéramos conseguido, por eso estamos constantemente
vigilantes en todo lo que a ustedes concierne, aportando comodidad,
servicio, discreción y una gran ilusión para volver a verles la
satisfacción con que salen de esta casa.
Al mismo tiempo pongo a su servicio:
Salones
climatizados para celebraciones de toda clase de eventos, disponiendo de
un
gran aparcamiento,
grandes terrazas y
un parque para que estén sus
hijos distraídos sin peligro alguno, mientas usted descansa con su
familia, amigos o reuniones de trabajo.
Gracias.
Gerente: José Rubio Pérez |